Pues bien, nos disponíamos a analizar en profundidad las consecuencias de la comentada diferenciación de precios y de cargas impositivas en España , cuando nos hemos encontrado por sorpresa con el último proyecto de Presupuestos Generales presentado por el gobierno para el año que viene, con el objetivo de reducir el déficit y cumplir con los objetivos de déficit exigidos por la Unión Europea. Y dentro de las medidas propuestas, nos encontramos con varias que tiene previstas tomar el gobierno en relación con el carburante:
Los principales cambios que se pueden producir el próximo año en la fiscalidad de los hidrocarburos serán:
- Por una parte, y desde el 1 de enero de 2013, la derogación del IVMDH (Impuesto sobre Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos). Recordemos que éste impuesto es de 24 € por cada 1.000 litros en todo el territorio español.
- Modificación de los Impuestos Especiales (IIEE) sobre Hidrocarburos , mediante la creación de un tramo estatal y un tramo autonómico, por ahora con un tipo impositivo exactamente igual al del IVMDH , que se suman al tipo estatal existente hasta este momento.
- Se mantendrá la devolución por el Gasóleo Profesional en las mismas cantidades y tipos que hasta ahora, pero en vez de aplicarse sobre el IVMDH , pasará a ser aplicable sobre el tipo especial estatal y autonómico del Impuesto Especial (IIEE) deHidrocarburos (en las comunidades en que exista devolución).
- Por último se mantiene la previsión legal de quitar el tipo cero en el IIEE sobre Hidrocarburos en los biocarburantes , previsión plasmada actualmente en los epígrafes 1.13, 1.14 y 1.15 del artículo 50.1 de la Ley de Impuestos Especiales .
Analizando las medidas que tiene previsto tomar el gobierno, se nos queda una sensación agridulce respecto al sector, y vemos que, a pesar de que el gobierno se está esforzando por reparar los daños causados por el ejecutivo anterior, seguimos sin emprender un rumbo claro que permita a nuestras empresas empezar a mover la economía y a sacarnos del agujero.
El sector del petróleo, como hemos explicado en artículos anteriores, es uno de los sectores clave y principales de nuestra economía. Y debe ser tratado como tal.
Nos explicamos:
En primer lugar, se derogará un impuesto (el IVMDH ). Buena noticia, a priori, para todo consumidor de carburante. Pero por otra parte, la segunda medida nos dice que se modificarán los impuestos especiales sobre hidrocarburos “mediante la creación de un tramo estatal y un tramo autonómico, por ahora con un tipo impositivo exactamente igual al del IVMDH, que se suman al tipo estatal existente hasta este momento”.
Por lo tanto, hasta aquí todo igual. Por aquí te quito y por aquí te pongo. Una medida favorable y otra que puede resultar perjudicial para las empresas del sector.
Con la tercera y la cuarta medida, pasa exactamente igual: Por un lado se quiere mantener el gasóleo profesional (para reparar el daño del gobierno anterior de haberlo quitado durante 2012), pero por el otro lado se quiere quitar el tipo impositivo 0 a los biocarburantes , que ya de por si bastantes penas han pasado con las ayudas al Biodiesel argentino que había hasta la expropiación de YPF.
En resumen: poca cosa para lo que representa éste sector para nuestra economía, y poca cosa en favor de nuestras empresas, las verdaderas protagonistas de un hipotético impulso de la economía española.
Desde el Blog ECONOMÍA ENERGÉTICA creemos necesario apostar fuerte por uno de los sectores económicos básicos como es la industria del carburante . Ante grandes problemas, grandes medidas para buscar reactivar la economía española y empezar a generar crecimiento y a secar el déficit que nos ahoga. Si sabemos que en ejercicios anteriores se hicieron las cosas realmente mal y se perjudicó de manera clara a éste sector y al grueso de empresas españolas, el gobierno actual está ante la gran oportunidad de reparar, al menos en parte, los daños causados. Si se están tomando medidas para potenciar la economía, hagan por favor un punto y aparte ante nuestra ECONOMÍA ENERGÉTICA . No se arrepentirán.
Junto con medidas favorables como la derogación del IVMDH o el objetivo de devolver de nuevo el gasóleo profesional, busquen también ayudar por ejemplo a las empresas productoras de BIOCARBURANTES mediante medidas fiscales favorables, después de unos años en el ostracismo, o busquen consensuar, como hemos comentado anteriormente, los tramos autonómicos de impuestos con los gobiernos de las Comunidades para apostar por la libre competencia entre empresas españolas. Ya no digamos luchar realmente a conciencia para luchar contra la morosidad en el sector, o también, luchar contra las empresas del propio sector que se salten las reglas del juego, ¿por qué no?
El sector energético debe ser tratado de la manera que merece y supone un elemento clave de impulso hacia adelante. No se lo piensen, apuesten fuerte por él. De la manera que sea, pero ayúdenle.
No les defraudará.