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Publicado originalmente el
viernes 2 de febrero
 Los inversores que eligen acciones para ponerse cortos (vender unas acciones
que no se tienen con la esperanza de recomprarlas más baratas) y ganar dinero con la caída de los
precios tienden a atraer la ira y la desconfianza de la comunidad inversora en general.
En términos generales,
directores de empresas, los reguladores financieros, funcionarios de gobierno, analistas e
inversores de valor, incluso inversores convencionales, se encuentran relativamente incómodos con la
toma de posiciones cortas sobre un valor. Arraigado en la psique de la inversión, existe la
percepción de indecoro y negatividad ante el hecho de ganar dinero con la caída de una
acción.
Pero, ¿qué pasa si las empresas se encuentran
en niveles caros o toman las decisiones equivocadas o los fundamentales son simplemente
preocupantes? ¿Puede alguien aprovecharse para ganar dinero? ¿Y eso sería algo tan malo? De acuerdo
con James Montier, no lo sería. En sus palabras:
Vilipendiar a los vendedores en
corto (short sellers) es el equivalente a castigar a los detectives en lugar de al criminal.
Con esto en mente, Stockopedia recoge los postulados de Montier para identificar
potenciales candidatos para ponerse en posición corta:
1) La
acción debe estar “cara”.
En primer lugar, la acción tiene que estar cara a
nivel de precio sobre ventas. En otras palabras, la empresa tiene que tener una valoración igual o
superior a 4 en su ratio capitalización /ventas. Montier admite que este ratio en particular puede
ser problemático al ignorar los beneficios, pero cree que este criterio cuenta la verdadera historia
de la compañía. Para ilustrar lo absurdo de la utilización de las ventas como una justificación para
una alta valoración, Montier cita a Scott McNealy, el CEO de Sun Microsystems:
“Hace dos años la cotización de Sun Microsystems tenía un ratio de 10
veces ventas cuando estábamos en 64 dólares por acción. A 10 veces los ingresos, para reembolsarle
toda su inversión a 10 años, tengo que pagar el 100% de los ingresos durante 10 años consecutivos
como dividendos. Asumimos que puedo conseguir eso para mis accionistas. Eso supone que tengo coste
cero sobre los bienes vendidos, lo cual es muy difícil para una empresa de informática. Eso supone
que los gastos son cero, lo cual es muy difícil con 39.000 empleados. Eso supone que no se pagan
impuestos, lo cual es muy difícil. Y eso supone que no se pagan impuestos sobre los dividendos, algo
que es ilegal. Y también supone que se gastará cero en I + D para los próximos 10 años, y que puedo
mantener el actual nivel de ingresos. Ahora, habiendo hecho ese ejercicio mental ¿hay alguien que
quiera comprar mi acción a 64 dólares? ¿Te das cuenta de lo ridículo que son esos supuestos básicos?
Usted no necesita transparencia. Usted no necesita notas al pie. ¿En qué estabais pensando? ” (Scott
McNealy, Business Week, abril de 2002).
Además, un análisis del mercado
de acciones europeo entre 1985 y 2007 demostró que las acciones con un menor ratio
capitalización/ventas se comportaron mucho mejor que las de mayor ratio. 2) Deterioro en los fundamentales.
En segundo lugar, los candidatos a corto de Montier necesitan tener un deterioro en sus
fundamentales. Para investigar este aspecto, él usa el método F-Score de Piotroski, la fórmula de
valor de inversión que tiene como objetivo identificar las empresas más saludables dentro de una
cesta de acciones de valor mediante la aplicación de un conjunto de nueve criterios de contabilidad.
Bajo la fórmula de Joseph Piotroski, si se pasaban los 9 criterios se podía invertir, mientras que
por debajo de 2 se debería evitar definitivamente. Para Montier, una acción que no cumpla más de
tres criterios es candidata a una operativa en posición corta. Estos son los 9 criterios:
1. Resultados netos - Puntuación 1 si hay un resultado neto positivo en el año en
curso. 2. Flujo de caja - Puntuación 1 si hay flujo de caja positivo de las operaciones en el año
en curso. 3. ROA - Puntuación 1 si el ROA es mayor en el periodo actual en comparación con el año
anterior. 4. Calidad de las ganancias - Puntuación 1 si el flujo de caja operativo es superior a
los ingresos netos antes de partidas extraordinarias. 5. Disminución del apalancamiento -
Puntuación 1 si hay una menor proporción de deuda a largo plazo en el valor del periodo actual en
comparación con el año anterior. 6. Aumento de la liquidez - Puntuación 1 si hay una mayor
proporción este año en comparación con el año anterior. 7. Ausencia de dilución - Puntuación 1 si
la empresa no emitió nuevas acciones / capital en el año anterior. 8. Puntuación 1 si hay un
mayor margen bruto en comparación con el año anterior. 9. Rotación de activos - Puntuación 1 si
hay una mayor ratio de rotación de activos año tras año (como una medida de la
productividad). 3) Y
pobre disciplina de capital
El tercer criterio consiste en identificar una pobre
disciplina de capital - piensa sobre esas adquisiciones rebeldes, inversiones mal planificadas y
proyectos desacertados y costosos. La evaluación de Montier asegura que las empresas no tienen una
gran disciplina de capital, y así él sentía que el análisis del crecimiento total de los activos
como una medida del rendimiento total de inversión / desinversión sería un indicador útil. Montier
cita el trabajo de Cooper et al que encontró, dentro de una muestra en EE.UU. para el período
1968-2003, que las empresas con un bajo crecimiento de los activos superaron a las empresas con alto
crecimiento de los activos, en un asombroso 20% anual. Y lo más importante ¿Funciona este método?
Montier
encontró que una cartera de acciones construida sobre la base de estas tres condiciones habría caído
un 6% anual en Europa entre 1985 y 2007. Teniendo en cuenta que la mayor parte de este período fue
un mercado alcista, con rendimientos anuales del 13%, es un resultado bastante notable. Cabe señalar
que durante los períodos de mercado bajista, tales como 2000 a 2002, la estrategia habría dado un
increíble resultado del 40% o más anualmente. Use un Stop Loss!
Una advertencia a realizar es que
el modelo tiende a señalar a algunas pocas acciones que lo hacen excepcionalmente bien en el largo
plazo - no buenas noticias para las posiciones cortas. Como resultado de esto, sugirió introducir el
uso de stop loss para mejorar significativamente el rendimiento de la cesta de acciones en posición
corta - “poner un stop loss del 20% aumenta la rentabilidad de la estrategia en torno a un 6%-13%
anual”.
Como recordatorio, para aquellos que están considerando las ventas al
descubierto, es importante ser conscientes de los riesgos que conlleva en comparación con las
posiciones largas, existe la posibilidad (teórica) de pérdidas infinitas y el riesgo que deriva del
uso de apalancamiento.
Carlos Montero Lacartadelabolsa.com
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