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A corto plazo muchos índices y blue chips han llegado a resistencia clave, y deben
pasarlas o retroceder: momento clave. A medio plazo, las mega-subastas del BCE a los bancos,
mantienen las Bolsas, y contribuyen a formar un fondo.
Enero ha sido un buen mes para las principales Bolsas, excepto para las españolas, que
han tendido un comportamiento decepcionante. En Europa, los mercados están muy pendientes,
demasiado, de las noticias, y, pasan del exceso de pesimismo a un optimismo también excesivo.
Los rumores de un acuerdo en Grecia, una
verdadera historia interminable, mueven cada día los mercados en una u otra dirección. Ahora, la
proximidad de ese acuerdo (¿el lunes, en la reunión del Eurogrupo?), que evitaría la quiebra
desordenada del país, ha disparado los bancos, sobre todo los que tiene una fuerte exposición a
Grecia, empujando los índices al alza. El optimismo
también ha rebajado la prima de riesgo de los países periféricos, y la de España ha bajado al
entorno de los 300 puntos básicos. El acuerdo ya está prácticamente descontado, y si fracasa, habría
duras caídas. Así todo, a la inmensa liquidez que ha dado el BCE a los bancos sostiene los mercados.
(¿Un billón de euros en la próxima mega-subasta, a finales de febrero?) El Ibex 35 ha alcanzado los máximos de diciembre-enero, muy
lejos todavía de los máximos de octubre, donde ya han llegado otros índices. Si los supera, el
primer objetivo está en la media móvil de las últimas 200 sesiones y el segundo en los máximos de
octubre, en los 9.350 puntos. Existe la posibilidad de una corrección a corto plazo, pasada la pauta
estacional alcista de las tres primeras sesiones de febrero, pero sería una caída corta. (Forecast)
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