Hace unas semanas hablábamos de Telefónica y de la potencialidad que presenta para posicionarnos de cara al dividendo cuando recorta el precio. No obstante, hace tan sólo unos días, la agencia de calificación Fitch rebajaba el rating de la compañía que preside César Alierta, ¿un recorte al que deberíamos hacer caso omiso y seguir comprados en uno de los valores emblema de nuestro mercado? La respuesta no parece sencilla, veamos por qué.
En primer lugar, nos centramos en los resultados de Telefónica. El crecimiento de ganancias estimado para este año respecto al anterior ha supuesto una disminución del 20,2% lo que no se puede traducir en una buena señal. Y en este contexto, no vale sólo con poner como escusa que España está en crisis, puesto que hay muchas empresas que consiguieron reducir costes y adaptarse sin que el daño fuese tan grande. ¿Entonces, el problema podría radicar, quizá, en la guerra de servicios low cost que está inundando nuestro mercado ya que hace que resulte menos competitivo y atractivo sin tener la flexibilidad suficiente como para adaptarse a esta nueva situación?
No hay que olvidar, además, la situación que está viviendo con Atento ya que no es capaz de colocar el 51% del capital de su filial Atento ante la escasa demanda recibida y a pesar de haber bajado el precio mínimo un 10%, hasta los 17,25 euros por acción, lo que no resulta de gran ayuda para la confianza y evolución del título. De este modo, Telefónica se está perdiendo unos ingresos antes de impuestos de 527,85 millones de euros.
Todo lo que hemos nombrado no son precisamente noticias positivas para Telefónica, aunque quizá se podrían pasar por alto convenciéndonos de que invertirnos en esta compañía con la vista puesta en el dividendo y que unos desajustes puntuales no nos asustan. En cambio, este oscuro escenario se está juntando con el movimiento que está haciendo el valor, el cual comienza a tocar niveles peligrosos. Lo que queremos decir es que desde los mínimos vistos en el año 2009 y en 4h había ido construyendo un canal alcista que ya ha atravesado y falta ver si tiene la fuerza suficiente como para romperlo.
Tal y como vemos en el gráfico, los cruces de las medias de100 y 200 periodos nos ayuda a identificar los movimientos bien a la baja o al alza. Cierto es que nos avisa un poco tarde cuando el movimiento ya se ha realizado, pero si vemos la inclinación de las medias nos podemos hacer una idea de hacia dónde puede continuar la figura.
Si hacemos un análisis más a corto plazo, vemos la consecución de las medias de 22 con 55 que nos muestra que las señales continúan siendo bajistas y que las colas a la derecha de las medias no parecen tener mucha pretensión de cruzarse.
En color morado mostramos el soporte que corre peligro y que, en caso de perderlo, haría a telefónica correr el gran peligro de tocar los 15 euros por título, momento en el cual nos plantearíamos la idoneidad de entrar.
A favor de Telefónica hemos de decir que la mayoría de los analistas se muestran positivos con la acción, cierto es que el grado de positivismo se ha visto disminuido, pero todavía siguen dando señales de precios en el entorno de los 19 euros a largo.
Por todo ello y en síntesis, debemos de tener cuidado con las bajadas de Telefónica, con la posible rotura del soporte de los 15,90 euros ya que puede valer la pena cubrir con cortos la bajada en el caso de que no queramos deshacer nuestras posiciones en el título o bien simplemente esperar a mejores precios para entrar.
Mariña Martínez Malvar de Saxo Bank
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