Antonio Hernáncez Callejas, presidente de Ebro Foods, comentó en el día de ayer que la compañía analizará una fusión con Deoleo, antigua SOS, donde cuenta con una participación del 9,33%, a la espera de que esta última presente su nuevo plan de negocio el primer semestre del año y de que las condiciones económicas sean "razonables".
Los analistas de La Caixa señalan que: En nuestra opinión, no es descartable ni descabellado que la operación de entrada en Deóleo (9,1% actualmente) pueda terminar en una hipotética integración entre ambas compañías pero no creemos que ocurra al menos en los próximos 12 meses y es probable que pudiera ser algo más.
Desde el punto de vista industrial tiene sentido puesto que se crearía una compañía:
i) Líder mundial en arroz y en aceite de oliva (cuota mundial 25%). Segundo en pasta.
ii) Con un elevado encaje de la cartera puesto que todos los negocios serían alimentación seca.
iii) Se podrían crear sinergias relevantes en servicios centrales en Europa y EE.UU y en los esfuerzos de internacionalización de productos.
iv) Aparentemente, en números, la operación aparecería como positiva desde el primer año. Pero no todo es positivo.
En nuestra opinión:
i) El mayor inconveniente sería estratégico y relacionado con el peso que se quiera soportar en el total de la cuenta de resultados. El aceite soportaría un elevado peso en materia prima, 70% de la cuenta de resultados (vs 50% de EBRO). Es un negocio en donde la sensibilidad a precios de la materia prima (donde sus costes son menos controlables) es muy superior.
ii) El calendario puede retrasarse. Antes, SOS debería pasar por una mayor integración de los diferentes negocios, de cara a colocarse en una mejor posición de negociación.
Por otro lado, aún persistirían ciertas dudas acerca de las posibilidades de un negocio que hasta el momento no habría demostrado, en números, el atractivo que a priori se le presupone (ver análisis del sector y perspectivas en el informe de SOS, mar 11) y que nosotros creemos que una parte podría venir derivada del acelerado proceso de compras y parte por algunos aspectos derivados de la propia estructura del sector, de ahí que creamos que sea especialmente relevante dejar pasar el tiempo y ver cómo evolucionan los márgenes operativos de SOS.
El pago de dividendo extraordinario es positivo pero no deja de ser un gesto más simbólico por su cuantía (yield 1%) y por su carácter extraordinario que real. Los 0,15 €/acc. que se añaden al ordinario de 0,42 €/acc. (yield total 3,6%).
Recomendación comprar, con un precio objetivo de 18,3 euros por acción.
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