Según el último informe Global Financial Stability Report del FMI, el sector bancario mundial se enfrenta a una maduración de deuda por importe de 3,6 billones de dólares en los próximos dos años, cuya refinanciación tendrá que competir con la enorme necesidad de capital de la deuda soberana.
Muchos bancos europeos necesitan mayores reservas de capital para restaurar la confianza del mercado y asegurar que puedan seguir prestando. Las entidades más débiles terminarán cerrando.
Los bancos alemanes e irlandeses son los que necesitarán una mayor cuantía de refinanciación, ya que casi la mitad de su deuda vence los próximos dos años. "Estas necesidades de fondos bancarios coincidirán co mayores necesidades de financiación soberana, aumentando la competencia por los escasos recursos económicos", afirma el FMI.
En general el FMI dice que la estabilidad financiera mundial ha mejorado en los últimos meses. Los retos más urgentes en los próximos meses serán la financiación de los bancos y la deuda soberana, en particular en los países vulnerables de la zona euro.
En cuanto a la situación económica española señalan que "las acciones que se han adoptado recientemente en España, han logrado disociar, en el punto de vista de los mercados, el destino de España en relación con el de Portugal y de Irlanda".
Los bancos europeos tienen grandes cantidades de deuda soberana de la zona euro, haciéndolos vulnerables a las pérdidas si los países se ven obligados a reestructurar. Este informe afirma que "un amplio conjunto de políticas -incluidas el aumento de capita, la reestructuración y el cierre de los bancos débiles, es necesario para resolver las vulnerabilidades del sistema bancario europeo. Sin estas reformas, los riesgos a la baja volverán a surgir".
El FMI advierte que EE.UU. y Japón se enfrentan a una dinámica de la deuda especialmente peligrosa.
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