
Sacyr comunicó ayer su intención de llevar a cabo una emisión de bonos
convertibles y canjeables en acciones ordinarias de nueva emisión o ya en circulación, que tendrá
como destinatarios inversores cualificados. El importe nominal de la emisión será de 200 Mn euros
ampliable en 99 Mn euros adicionales, pudiendo alcanzar de esta forma un máximo de hasta 299 Mn
euros. La fecha de vencimiento de dichos bonos será el 1 de mayo de 2016 y devengarán un interés
fijo anual que, a esperas de confirmarse definitivamente, estará comprendido entre el 5,75% y el
6,50%. Asimismo, el Consejo de Administración acordó aumentar el capital social de la sociedad en la
cuantía que fuera necesaria para atender la conversión de los bonos.
Valoración. Con esta
emisión la constructora vuelve a dar un paso más en su estrategia de equilibrar su balance.
Recordemos que esta medida viene precedida de dos ampliaciones de capital llevadas a cabo en los
últimos meses por 96 Mn euros y 401 Mn euros respectivamente, con las que buscaba reducir a cero el
saldo vivo de su deuda corporativa, que en el tercer trimestre del pasado ejercicio ascendía a 608
Mn euros. A pesar de que, tal y como nos hemos pronunciado en los últimos meses, valoramos
positivamente los esfuerzos de la compañía por reducir su endeudamiento, continuamos pensando que
una DFN de 10.995 Mn euros con la que cerró 2010 y un ratio DN/Ebitda de 19,2x, le resta visibilidad
y atractivo de cara a considerarla una apuesta clara de inversión a largo plazo. Y ello a pesar de
que somos conscientes de que el 45% de dicha deuda (4.947 Mn euros) procede del préstamo asociado a
su participación del 20% en Repsol. Recomendación: VENDER.
Los títulos de
Sacyr repuntan un 0,23% a 8,219 euros.