Según los últimos datos publicados, los precios inmobiliarios en EEUU han caído aproximadamente un 30% desde máximos. Es probable que los precios sigan bajando por estas cuatro razones:
1. Todavía hay un exceso de viviendas en el mercado.
Al ritmo actual, se necesitarían alrededor de siete meses para vender la totalidad de las casas de nueva construcción en el mercado, y ocho meses para vender todas las viviendas existentes en el mercado. Un mercado inmobiliario saludable tomaría unos seis meses para vender todas las viviendas en el mercado. Este exceso de oferta tiende a presionar los precios a la baja.
2. Las "ventas forzosas" representan gran parte de todas las ventas actuales.
Las ventas forzosas incluyen las ejecuciones hipotecarias y aquellas ventas que el dueño hace por menos de lo que debe de hipoteca. Según los últimos datos publicados, las venta forzosas representan casi la mitad de todas las ventas actuales. Estas ventas suelen realziarse con descuento y tienden a bajar los precios de venta de la totalidad de los inmuebles. Este problema va a persistir, ya que casi el 5% de todas las hipotecas están ahora en ejecución.
3. Los tipos de interés están subiendo.
La tasa media hipotecaria a 30 años ha alcanzado el 5% este mes, frente al 4,17% del año pasado. Mayores tipos implica que las compras resulten más caras, lo que empuja a muchos posibles compradores al alquiler, que a su vez reduce la demanda de viviendas.
4. El gobierno continuará reduciendo las medidas extraordinarias de incentivo a la compra inmobiliaria.
Actualmente más del 90% de las nuevas hipotecas están garantizadas por los contribuyentes, lo que provoca mayor facilidad para comprar casas. Esta tasa es excepcionalmente alta y tenderá a bajar con el tiempo, lo que desincentivará la demanda inmobiliaria. Según un reciente estudio sobre una docena de crisis financieras e inmobiliarias, los precios inmobiliarios tienden a permanecer por debajo de sus máximos de burbuja durante una década después del inicio de cada crisis.
(Jacob Goldstein)
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