Arnault Mares, analista de Morgan Stanley, en un nota a clientes no publicada, afirma que "la insolvencia en Europa deja de ser meramente posible y se convierte en plausible".
Este analista señala que los gobiernos europeos podrían utilizar métodos creativos para imponer pérdidas a sus acreedores, evitando la suspensión de pagos de su deuda soberana.
"La crisis no está limitada a la periferia europea, es global y está lejos de acabar. Los inversores deben estar preparados para entrar en la era de la opresión finaciera. La opresión financiera ha tenido lugar en el pasado como una altenativa al default en países que tuvieron un historial impecable en su crédito soberano".
La opresión financiera podría venir de diversas maneras como pago de deuda en una moneda devaluada, impuestos o incentivos para las instituciones financieras, reglamentación para la compra de deuda pública a precios no rentables...
El sector financiero europeo sería el más perjudicado en caso de darse el escenario que plantea este analista.
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