Uno de los factores determinantes que condicionará si la economía de EEUU entra en una nueva recesión o no, es la evolución de su mercado inmobiliario.
Caídas adicionales en los precios de la vivienda podrían provocar nuevas amortizaciones en el sistema financiero americano, tensionamiento del mercado de crédito, reducción del consumo privado...lo que conduciría a una nueva recesión económica, y a una caída importante de las bolsas de todo el mundo.
Los descensos en los precios del sector inmobiliario han sido muy importantes, y muchos especialistas creen que ya no hay mucho margen más de caída. El gráfico que publicamos, proporcionado por Barry Ritholtz de The Big Picture, parece decir lo contrario.
Según este gráfico, los precios inmobiliarios comparados con la media de ingresos de los propietarios, aún se sitúan por encima de cualquier nivel alcanzado antes de la burbuja inmobiliaria y muy por encima de la media histórica. El margen de caída por tanto sigue siendo amplio, y provocar el círculo pernicioso que detallábamos anteriormente.
|