Para obtener una mejor comprensión de hacia dónde se dirige el mercado y que es lo
que los inversores deben buscar, The Wall Street Journal ha pedido a dos de los inversores
más reputados, David Rosenberg, estatega jefe de Gluskin Sheff & Associates y
que es bajista en la actualidad y a James Paulsen, estratega jefe de Wells
Capital Management y que actualmente es alcista, que intenten aclarar las principales dudas del
mercado: Pregunta: ¿Qué espera del
mercado para el resto del año y para los próximos 12 a 18 meses? Paulsen (alcista): El optimismo inversor, que se retroalimentó así
mismo en primavera, ha sido acertado. Existe una enorme cantidad de activos líquidos
en las carteras, y la preocupación por una potencial recesión de doble suelo ha sido exagerada.
Recientemente la rentabilidad por dividendos del Dow Jones de Industriales ha superado por primera
vez en décadas a la del bono del Tesoro a 10 años, y el PER estimado a 12 meses ha bajado a
niveles cercanos a 13x. Con los tipos de interés y
los precios del petróleo bajando, el potencial crecimiento del precio de las acciones es
alentador. Rosenberg (bajista): El
mercado no está barato. A finales de los mercados bajistas estructurales (como el actual), las
acciones deben alcanzar un PER por debajo de 10 y una rentabilidad por dividendo superior al 5%. Es
probable que tengamos un amplio camino a la baja. El
mercado se mueve en ciclos de 16 a 18 años. Este mercado bajista estructural comenzó en el 2000. Lo
mejor que puedo decir es que hemos recorrido el 60% del camino. En un mercado bajista los rallys son
para vender no para comprar. Estamos en un mercado bajista primario, aunque no como el que sucedió
entre 1966 y 1982. La principal causa de aquel fue la inflación: esta vez es el desapalancamiento de
la deuda deflacionaria. Dentro de los próximos 12 a
18 meses, veo un S&P 500 rompiendo el nivel de los 900 puntos, y no se puede descartar la vuelta
a los mínimos de marzo 2009. Pregunta: ¿Qué deberían vigilar los inversores? Paulsen: El mercado laboral probablemente
determinará la evolución del mercado de valores durante el resto de este año. O la mejora del
mercado laboral, o la reducción de los miedos de una recesión de doble suelo, o bien un incremento
de la recuperación económica, desbordará las bolsas. Rosenberg: La fase de recuperación económica ha quedado detrás de
nosotros. El impulso del crecimiento debido a una reposición de inventarios ya se ha producido y las
medidas gubernamentales de estímulo disminuirán en medio de una reacción negativa del público contra
el aumento de la deuda pública. Eso limitará la capacidad del gobierno para tratar de ajustar la
economía. Incluso si logramos evitar una recesión de
doble suelo, las probabilidades de una ralentización del crecimiento en la segunda mitad del año son
superiores a lo que el mercado de renta variable supone. La tasa de desempleo de EEUU se quedará
cerca de tasas de dos dígitos, y la inflación y los tipos de interés permanecerán bajos. El mercado descuenta un pico de ganancias en 2011, lo que
provocará una gran decepción. Veremos las perspectivas futuras de las compañías en los resultados
que publiquen del segundo trimestre. Pregunta: ¿Qué deben hacer los inversores con sus carteras? Paulsen: Recomendamos sectores más
sensibles al ciclo económico, tales como bonos basura, energía, materias primas, tecnología y
acciones financieras. Ahora que China está ajustándose, los mercados emergentes pueden recuperar el
protagonismo. Con los activos más líquidos ofreciendo una nula rentabilidad, los bonos a 10
años con un rendimiento del 3%, no hay muchas alternativas de inversión. Nos gustan acciones de
pequeña capitalización y acciones industriales a más largo plazo, aunque ambas parecen ahora un poco
sobrevaloradas. Rosenberg: Mi lema
principal ha sido SIRP "Seguridad e Ingreso a un Precio Razonable". La rentabilidad funciona en un
ciclo de desapalancamiento deflacionista. La edad media del baby boom es casi de 55 años, hay una
demanda demográfica muy fuerte para la renta fija, que supone solo un 6% de los activos de los
hogares. El apetito por el rendimiento se expandirá. En el mercado de valores, exprima tanto ingreso de la cartera como sea posible
-sobreponderar valores con una rentabilidad por dividendo atractiva y fiable parece tener todo el
sentido. El oro constituye sólo el 0,05% del patrimonio neto de los hogares a nivel mundial, por lo
que un incremento global de la demanda puede tener un impacto dramático en el precio. Los bancos
centrales están recolocando también parte de sus reservas en oro, especialmente en Asia. Pregunta: ¿Qué es lo que le entusiasma más
actualmente a la hora de invertir? Paulsen: Si el 2000 fue el año de la "exuberancia irracional", hoy
debe ser la época del "pesimismo irracional". Demasiados son demasiado pesimistas, y no están
apreciando el potencial actual de las inversiones. Rosenberg: Estamos entrando en un período estable en la inflación, lo
que debería durar al menos una generación. Eso ayudará a prevenir la erosión de los ingresos reales
de los hogares. Pregunta: ¿Qué tiene
que suceder para que te conviertas en bajista/alcista?
Paulsen: Yo sería bajista de nuevo si las masivas medidas de estímulo
económico implantadas fueran altamente inflacionistas. Eso podría elevar los rendimientos de los
bonos, y forzaría a la FED a ajustar los tipos de forma importante y colapsaría el mercado de
valores. Rosenberg: Señales de que
el desapalancamiento de deuda se ha producido. Un avance tecnológico importante. Una disminución
sostenida del precio del petróleo. Reformas económicas estructurales en países como China, India o
Alemania, que estimule su gasto doméstico. El progreso hacia nuevas formas de
trabajo.
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