Según los últimos datos de colocación de activos, los inversores individuales están reduciendo su posicionamiento a la renta variable en favor de los mercados de deuda y de la liquidez.
La exposición de los pequeños inversores a bolsa se sitúa ahora en el 50,9% de sus carteras, casi un 10% menos que los informes del último mes. La media histórica se sitúa en el 60%.
La exposición a bonos a los fondos de renta fija sube al 25,5% que es el mayor nivel desde noviembre de 1990, subiendo un 5,1% desde la lectura de abril. La media histórica se sitúa en el 15%.
La liquidez se ha elevado 4,4% al 23,6% de las carteras, frente a una media histórica del 25%.
Estos datos van en el mismo sentido que las últimas encuestas de sentimiento con un pesimismo en los niveles más altos desde noviembre de 2009.
Históricamente los movimientos de los pequeños inversores van retardados con el comportamiento del mercado, y un sentimiento bajista y reducción de su exposición en bolsa corresponde con suelos de mercado. Los últimos dos suelos de mercados bajistas mayores se alcanzaron con una ponderación de la renta variable en las carteras de los pequeños inversores del 42%. De alcanzarse estos niveles en los próximos meses sería una señal clara de compra.
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