En los próximos años, una ola de impagos de préstamos
comerciales de bienes raíces podrían amenazar al ya debilitado sistema financiero de EEUU. El Grupo
de Supervisión del Congreso está profundamente preocupado de que las pérdidas de préstamos
comerciales pudieran poner en peligro la estabilidad de muchos bancos, especialmente los medianos y
pequeños, y que esto repercutiera negativamente en la ya debilitada economía.
Entre 2010 y 2014 alrededor de 1,4 billones de dólares en
créditos inmobiliarios comerciales van a llegar a su fecha de maduración. Casi la mitad de ellos
están en la actualidad en "underwater" (cuando el valor del préstamo es mayor que el valor del
activo que lo garantiza). El valor de las propiedades comerciales ha caído más del 40% desde el
comienzo de 2007. El aumento del ratio de no ocupación está en un rango del 8% para los inmuebles
multifamiliares al 18% de los edificios de oficina, y con las rentas cayendo un 40% para las
oficinas y un 33% para los espacios comerciales, ha provocado una fuerte presión bajista en los
precios de estas propiedades. Las mayores pérdidas en
los préstamos de estos activos se prevén para el 2011. Las pérdidas bancarias por este concepto
podrían estar en un rango entre 200.000-300.000 millones de dólares. El test de tensión realizado el
último año para las 19 mayores instituciones financieras solo examinaban las reservas de capital
hasta final de 2010. Es más, los bancos pequeños y
medianos no fueron sometidos a estas pruebas de tensión, a pesar de que estos bancos están
proporcionalmente más expuestos que los grandes a las pérdidas en préstamos comerciales de bienes
raíces. Una ola significativa de impagos de hipotecas
comerciales afectaría a todos los estadounidenses. Complejos de oficinas vacías, hoteles y tiendas
al podrían conducir directamente a pérdidas de puestos de trabajo. Las ejecuciones hipotecarias en
los complejos de apartamentos podrían empujar a las familias fueras de sus viviendas, aunque no
hubieran dejado de pagar ni un mes el alquiler. Esto provocaría nuevas restricciones de crédito y la
vuelta a la recesión económica. Es difícil predecir
el número de ejecuciones hipotecarias que se van a producir. En el peor de los casos, veríamos como
cientos de bancos medianos y pequeños entrarían en situación de insolvencia. Debido a que estos
bancos desempeñan un papel fundamental en la financiación de las pequeñas empresas, que crean un
gran número de puestos de trabajo, la caída de estas entidades ampliaría la recesión económica
anterior. Estado actual de los Bienes
Raíces Comerciales El mercado comercial
de bienes raíces está experimentando actualmente una considerable dificultad por dos razones
distintas. En primer lugar, la actual desaceleración económica ha provocado un dramático deterioro
de los fundamentales. El aumento de las tasas de desocupación y la caída de los precios de alquiler,
son los problemas actuales de estos activos. La disminución de los flujos de caja afecta a la
capacidad de los prestatarios para hacer frente a los pagos requeridos del préstamo. La caída del
valor de estos bienes hace más difícil refinanciar los préstamos en los términos actuales,
independientemente de la solidez del solicitante del préstamo, y de la calidad de los
bienes. En segundo lugar, el desarrollo de la burbuja
de los bienes raíces comerciales se redujo en el nacimiento de una importante cantidad de créditos
inmobiliarios comerciales sobre la base de criterios que se han debilitado de forma drástica. Estos
préstamos se basaban en alquileres demasiado agresivos o proyecciones de flujo de caja ahora no
realistas. Los préstamos de este tipo de encontrarán en muchas dificultades ya que las previsiones
no se materializarán en propiedades ya excesivamente apalancadas. Las condiciones económicas y el deterioro de los fundamentales del
mercado La salud del mercado de los
bienes raíces depende de la salud de la economía en general. En consecuencia, los fundamentos del
mercado probablemente se mantendrán débiles en el futuro previsiblemente. Esto significa que incluso
los proyectos financiados sólidamente se encontrarán en dificultades. En los últimos trimestres las tasas de desocupación han ido
en aumento, y los precios medios de alquiler se han reducido.  
Las tasas de desocupación van a seguir siendo elevadas en
el futuro, y seguirán poniendo presión sobre los precios de alquiler de todos los principales tipos
de propiedades comerciales. En conjunto, este descenso de la demanda y la excesiva oferta harán que
muchos proyectos no sean viables. Además del
deterioro de los fundamentos del mercado, el precio de la propiedad comercial se ha desplomado, como
vemos en el siguiente gráfico. 
La distribución actual de los préstamos
comerciales de los bienes raíces puede ser particularmente problemática para las pequeñas empresas,
ya que los bancos regionales tienen la mitad casi de sus préstamos. Algunas casas de análisis independiente estima que la exposición de los bancos a los
bienes raíces aún mayor que lo que ha estimado la Reserva Federal, que es próxima a los 2 billones
de dólares. Conclusión Hay una crisis inmobiliaria comercial en el horizonte, que
puede afectar gravemente al sistema financiero. Este escenario puede conducir a una severa recesión
y altos niveles de desempleo, añadiendo dificultades la refinanciación de las propiedades.
Hay un consenso en que el mercado inmobiliario
comercial sufrirá dificultades considerables por una serie de años. Estas dificultades pueden
trasladarse a las instituciones de depósito, en particular, las de mediano y pequeño tamaño, y que
poseen el 50% de los créditos de las pequeñas y medianas empresas. No hay manera de predecir con certeza si la actual recuperación económica es de
suficiente fortaleza como para reducir estos riesgos, ante la necesidad de refinanciación a gran
escala de hipotecas comerciales en el período 2011-2013. (Mike Shedlock de SitkaPacific Capital
Management)
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