Uno de los principales argumentos que presentan algunos inversores y gestores profesionales que consideran el rally actual de los mercados, como un rebote dentro de una tendencia bajista de ciclo que aún no ha finalizado, es que los mercados no han alcanzado los niveles de suelo mayor de tendencias bajistas estructurales en el pasado.
Los analistas de dshot.com, realizan una interesante matización a este planteamiento.
El gráfico adjunto muestra el indicador S&P Composite desde 1870, ajustado a inflación.
Estableciendo una línea de regresión, se aclara el patrón cíclico de los movimientos del indicador en torno a dicha tendencia.
En el pico de las bolsas del año 2000, los mercados se situaron en un nivel por encima de la tendencia sin precedentes (+160%), que doblaba el nivel de 1929.El S&P ha estado por encima de la tendencia durante 17 años, y aunque bajó un 6% durante los mínimos de marzo, en Agosto ya se situaba por encima en un 22,6%.
Los bajistas defienden que la inevitable sobrereacción de los mercados (lo hacen tanto a la baja como al alza) deberían llevar a las bolsas a los niveles por debajo de la línea de regresión que históricamente han servido de suelos de mercados bajistas. ¡En el caso del S&P 500 estaríamos hablando de un nivel de 400 puntos!.
Si vemos el gráfico que adjuntamos, parece claro que a 17 años de mercados por encima de su tendencia histórica, le deberían seguir otros tantos años de mercados por debajo de dicha tendencia. Este es uno de los principales argumentos de los inversores que prevén crash de las bolsas en los próximos meses.
Pero existe otra posibilidad que daría al traste con este escenario bajista, y la clave consiste en las estadísticas recogidas para establecer los datos de inflación.
Desde 1919 el índice de precios lo elabora el Bureau of Labor Statistics (BLS). En un principio este índice se basaba en los precios de los alimentos, pero en 1982 se incorporaron ciertos cambios que como resultado daban un dato de inflación más bajo, del que hubiera presentado con la metodología anterior.
El economista John Williams utilizó el método BLS anterior para estimar el IPC. Ajustando el S&P a ese nuevo dato de IPC, el panorama cambio por completo (gráfico adjunto).
En el nuevo planteamiento con un índice de renta variable ajustado a los nuevos datos de inflación, el S&P lleva por debajo de la tendencia desde 2002, alcanzando una desviación del 56%, que son niveles de suelo de tendencias bajista de ciclo.
La pregunta sería, ¿qué datos son más fiables, los de BLS o los de John Williams?
Para dshort.com el método óptimo se situaría entre ambos, pero para un análisis de regresión de largo plazo, la coherencia es esencial, lo que podría dar cierta credibilidad a la tabla de IPC alternativo, que fue el utilizado para ajustar los mercados en depresiones anteriores.
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