El importe neto cifra de negocio asciende un 53,52% hasta los 44.47 millones de euros. El margen bruto cae un 47,38% hasta los 11,2 millones de euros. El EBITDA baja un 61,16% hasta los 6,5 millones de euros. La compañía presenta una pérdidas de 14,3 millones de euros frente a un beneficio de 2,9 millones del año anterior.
El área de renovables se convierte en la más rentable de la sociedad aportando un resultado después de impuestos de 4.836m de euros que representa un 12% sobre la cifra de negocios. El ROE de los fondos invertidos en la construcción de los parques es superior al 50%.
El área de promoción inmobiliaria se ha visto afectada por la crisis del sector. De hecho no sólo no se ha devengado ningún ingreso en el ejercicio si no que se han producido anulaciones de ventas en las promociones de Canarias que llevan a registrar una cifra de negocio negativa por importe de 301 miles de euros. El retraso en la finalización de las promociones impide registrar el importe de las ventas en firme; estas ventas y el beneficio asociado se registrarán en el primer trimestre del año 2009.
Por último la gestión de la cartera de valores ha producido una pérdida de 22 millones de euros por la bajada generalizada del valor de los títulos admitidos a cotización, aunque como se ha dicho al principio las pérdidas hubieran sido mayores de haber permanecido en poder de Montebalito los títulos que componían la cartera de valores de 2007.
Las deudas con entidades financieras ascienden a 84,5M€ que representa una disminución de 37,2M€ con respecto al 31 de diciembre de 2007. En el ejercicio 2008 se han realizado pagos por amortizaciones parciales o totales por importe de 48.905 miles de euros, principalmente, procedente de la cancelación de préstamos asociados a los parques fotovoltaicos como por la cancelación de pólizas de crédito asociadas a la cartera de renta variable.
Se ha producido un incremento del endeudamiento bancario neto, respecto del ejercicio anterior, del 60% motivado por un incremento de los créditos que financian las promociones de viviendas y por la falta de venta de las mismas que no permiten la subrogación sobre dichos créditos.