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Los analistas del Deutsche Bank prevén que la economía española necesitará cinco años para digerir las consecuencias de la burbuja inmobiliaria y lo hará con un PIB en torno al 1,5%.
El sector inmobiliario durará tres años, acelerándose a finales del 2008 y principios del 2009.
Para el 2011 los precios de las viviendas se contraerán en torno al 30-35% en términos reales.
El principal motivo de este ajuste de precios es los excesivos inventarios inmobiliarios, que podría situarse en torno al millón de unidades.
Según UBS
Escenario sector inmobiliario España
- Los visados de obra nueva ya caen cerca del 50% respecto a 2007 y podrían no superar los 350.000 en 2008. Con ello, es posible que se inicien menos de 400.000 viviendas este año y menos de 350.000 en 2009, frente a las 760.000 de 2006.
- Con un plazo medio de unos 18 meses, el máximo en la finalización de viviendas se estaría produciendo en los primeros meses de 208.
- El escenario central, la oferta de nuevas viviendas continuará cayendo hasta 2010-2011 a un nivel aproximado de 330.000 al año, ya por debajo de la demanda natural por factores demográficos y sociales.
- En términos económicos, el factor relevante es el volumen de viviendas en proceso de construcción, que comenzó a caer a finales de 2007.
- La construcción residencial caerá hasta fin de 2009, casi un 30% desde el pico del ciclo.
- El efecto sobre el empleo será probablemente proporcional, lo que implicaría la destrucción de unos 400.000 puestos de trabajo directos, a los que se sumarían decenas de miles en los servicios relacionados y de trabajadores irregulares.
- La aceleración de la obra pública, positiva en términos de actividad, absorbería menos de 100.000 empleos.
- La licitación pública obedece a los ciclos electorales y alcanzó un máximo en marzo 2007.
- La edificación no residencial, dependiente en mayor grado de los ayuntamientos y CCAA seguirá cayendo, afectada por su deterioro presupuestario.
- La licitación del gobierno central se está acelerando al amparo del PEIT 2005-2010 y el Programa Agua, augurando un crecimiento positivo de la inversión en infraestructuras en los próximos dos años.
- La incógnita es la evolución de la construcción privada no residencial, que sufrirá el contagio de las crisis crediticia e inmobiliaria.
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