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Publicado originalmente el viernes 26 de octubre
 Existe una creciente preocupación entre los
responsables políticos y los analistas de mercado que la verdadera magnitud de los problemas de
deuda de los bancos europeos está siendo enmascarada.
Mervyn King, gobernador del Banco de
Inglaterra, se convirtió en el político de más alto perfil hasta la fecha en advertir de los
peligros que existen en los bancos cuando aplazan las ejecuciones hipotecarias, cuando habló en un
discurso la noche del martes. Su severa advertencia a los bancos
británicos respecto a tienen que abandonar el "pretexto" de que algunas de sus deudas incobrables se
reembolsarán finalmente se acompañó de la afirmación de que tienen "capital insuficiente" para hacer
frente a las pérdidas que se han quedado sin declarar. Y este comentario para los bancos británicos
se puede generalizar para todo el sector bancarios europeo. En esencia, lo
que parece haber sucedido es que los bancos de la zona euro han aplazado las ejecuciones
hipotecarias de los negocios débiles - un proceso que se conoce como "tolerancia", conocido en
inglés como "forbearance". Esto ha sido posible gracias a los bajos tipos de interés y los paquetes
de rescate y a que se han inyectado cantidades sin precedentes de liquidez en el sistema bancario y
que sirvió para ayudar a mantener a flote las economías en dificultades, comenta Catherine Boyle en
la CNBC. La escala de tolerancia se entiende por las tasas relativamente
bajas de insolvencia de las empresas. Las tasas de insolvencia en el
Reino Unido, a pesar de la recesión de los últimos trimestres, son similares a las de 2002, cuando
la economía creció un 1,6 por ciento, según cifras del gobierno. Aunque los
problemas de Grecia han sido tremendos, sólo cinco empresas griegas se declararon insolventes en
2011 - año en el que se vio obligada a buscar un rescate de los prestamistas internacionales - menos
que en 2007, cuando su economía seguía creciendo. Esta tendencia vista en el
Reino Unido y Grecia se puede extrapolar a toda la zona euro, donde las economías más débiles están
sufriendo una tasa de insolvencia más baja que en los momentos de crecimiento. En 2011, las cifras más bajas en el número de insolvencias por cada 10.000 empresas
se registraron en Grecia, España, Italia y Portugal, de acuerdo con los cálculos de
Creditreform. Sin embargo, como Nigel Myer, director de estrategia de crédito
de Lloyds, señala, que esto es "en la práctica invisible" y "casi imposible de cuantificar". Las
decisiones son tomadas por los bancos individualmente y no tienen que declararse en virtud de las
normas contables. La postergación de las ejecuciones hipotecarias puede ser
peligroso no sólo porque enmascara el verdadero estado de los negocios, sino porque podría
significar un incremento de la insolvencia si los bancos deciden cambiar sus políticas en respuesta
a un empeoramiento de la economía, con el daño potencial a las cifras de empleo y a la economía en
general - y también para los propios bancos. "En la medida en que la
tolerancia ha tenido lugar, un empeoramiento del entorno económico en estos países podría dar lugar
a un ritmo más acelerado de deterioro de la calidad de los activos de lo que podría deducirse de los
números reportados", advirtió Myer. Por supuesto, aplazar los pagos de los
créditos morosos puede ser positivo para la economía, especialmente en el corto plazo. Se ha permitido la supervivencia a las empresas y la gente puede mantener su
empleo. Es también muy probable que se soporten así los ingresos fiscales y se reduzca la necesidad
de apoyo desde la seguridad social. Pero hay gente que da las gracias a los
bancos por no haber elevado la insolvencia al otorgar un aplazamiento de los créditos morosos. Andrew Bailey, miembro del Comité del Banco de Política Financiera y máximo
responsable del regulador británico de servicios financieros, agradeció a los bancos esta forma de
manejar la crisis a principios de octubre. Los países europeos que se verán
menos afectados por esta "tolerancia" si sufrimos un deterioro económico mayor de lo esperado serán
Suiza, Austria y Dinamarca, de acuerdo con Myer. Fuentes: Catherine Boyle
CNBC
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