 Esa es la gran pregunta que los mercados se han estado preguntando
durante las últimas semanas, si el país va a solicitar una línea de
crédito del fondo de rescate europeo para activar el programa de compras
de bonos del Banco Central Europeo (BCE).
Ahora, después de semanas de titubeos, Mariano Rajoy puede tener que
inclinar la rodilla después de que la agencia de calificación crediticia
Moody 's Investors eliminara una gran incertidumbre que pesaba sobre la
deuda española, al señalar que mantenía su rating porque esperaba que
el país pidiera la ayuda europea.
Durante semanas, Rajoy ha mantenido a los mercados en el filo de la navaja al renunciar a la petición de ayuda financiera.
A pesar de la retórica, España ha está dispuesta a buscar una línea de
crédito desde principios de octubre, de acuerdo a Reuters, pero la
petición se ha retrasado debido a la renuencia alemana a firmar el
acuerdo. Esta lucha entre España y Alemania ha sido lo que está
impidiendo a Rajoy a pedir ayuda.
Esta incertidumbre sobre las finanzas de España - y la incapacidad de
la eurozona para disparar la compra de bonos - ha pesado en la región,
comenta Jean Chua en un editorial de la CNBC.
En los últimos días, sin embargo, España parece estar reconsiderando su
posición. Sólo a principios de esta semana, un alto funcionario del
Ministerio de Finanzas español dijo que el país está considerando una
solicitud de una línea de crédito, pero no hasta que vea los términos
del BCE, la indicación más clara hasta ahora de cómo el gobierno de
Rajoy tiene previsto proceder. Alemania también ha suavizado su postura
con respecto a los países europeos endeudados, con dos importantes
legisladores diciendo que el país está abierto a la petición de España
de una línea de crédito preventiva del fondo de rescate europeo.
España quiere que el BCE diseñe primero los términos, para después
tomar una decisión y eso apunta a que no hay tanta cooperación como nos
gustaría, pero al menos hay cierta disposición a escuchar. "Están
abiertos a la idea ", dijo Kathy Lien de KB Asset Management.
La creciente presión de los inversores y muchos homólogos europeos
sobre España y Alemania en las últimas semanas han hecho inevitable la
petición de ayuda española, dicen los analistas.
Todo esto ha calmado los nervios de los inversores y ha permitido que
España pueda vender deuda a unos tipos mucho más bajos que hace unos
meses. El rendimiento del bono a 10 años cayó al 5,46 por ciento en la
última subasta, el nivel más bajo desde enero.
Sin embargo, el momento en el que España solicite la ayuda todavía es
muy incierto. El mercado baraja que no será en el muy corto plazo.
Sin embargo, los mercados quieren asegurarse que España está
considerando seriamente pedir un rescate, y que Europa se comprometa a
prestar apoyo al país, así como a otros países periféricos como Grecia.
Lo que estamos recibiendo de los funcionarios de la UE es más de lo
mismo, sin embargo, es lo que el mercado quiere oír en estos momentos en
los que hay cierta preocupación porque España no pida un rescate o tal
vez una remota posibilidad de una salida de Grecia de la eurozona.
Algunos analistas creen que hasta que Alemania no se rinda y no insista
en términos excesivamente estrictos, es poco probable que España pida
el rescate.
La responsabilidad es de Alemania. Ellos son los únicos que pueden
decir, solo extienda un cheque", dijo Slim Feriani consejero delegado de
Advance Emerging Capital a la CNBC. El mercado lo que quiere es un
rescate. "Y en este momento hay que dar al mercado lo que pida", añadió.
Si España va por ese camino los inversores lo recompensarán.
Fuentes: CNBC
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