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 En el País Vasco, como se esperaba, la victoria fue de los partidos nacionalistas, lo cual representa una relativa continuidad en la región. Superada lo que muchos consideraban una prueba electoral para la política de austeridad que ha puesto en marcha, baja en algo la presión para que Rajoy recurra a un rescate de la Unión Europea.
Sin embargo, aunque el País Vasco mantuvo una
estructura política similar a la que ha regido allí en los últimos
tiempos, es probable que resurjan los llamados a la independencia, ya
que el conservador Partido Nacionalista Vasco quedó en primer lugar,
seguido de la coalición de separatistas de izquierda Euskal Herria
Bildu, heredera legal de Batasuna.
Estas elecciones se producen
tres semanas antes de las de Cataluña, donde también está creciendo el
clamor de independencia, como señala el corresponsal de la BBC en
Madrid, Tom Burridge.
El
escrutinio de los votos indica que el PP aumentó de 39 a 41 escaños en
Galicia, la tierra natal de Rajoy, en una asamblea regional de 75
miembros.
La secretaria general del partido, María Dolores de
Cospedal, calificó el resultado de "magnífico", según informa la agencia
EFE, y felicitó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.
En
cambio para el Partido Socialista de Galicia ha sido un desplome, que
los deja con sólo 18 escaños de los 25 que tenía. Cospedal opinó que la
filial del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) está pasando por una
situación "muy complicada" y que su mensaje "le ha pasado factura".
Para
Cospedal, el triunfo del PP en la región representa un "respaldo a las
políticas del PP en toda España", porque el partido "gobierna sobre
realidades y ofrece soluciones a los ciudadanos, y no imposibles".
De
hecho, los populares quieren que el resultado se entienda como un
referéndum sobre la gestión gubernamental y las medidas de austeridad,
que ya habían sido aplicadas en Galicia antes de la llegada de Rajoy al
poder.
España está pasando por dificultades económicas desde que
la crisis financiera global de 2008 golpeó al sector inmobiliario y
causó enormes pérdidas a los bancos.
Se pronostica una
profundización de la recesión en el país, mientras que los 17 gobiernos
autónomos regionales están seriamente endeudados.
El desempleo a
nivel nacional es de 25% y en Galicia llega a 21%. Además ha habido
protestas generalizadas contra los recortes en el gasto público. Pese a
ello el PP mantuvo su liderazgo regional.
Dolor de cabeza vasco
En
contraste con los resultados en Galicia, en el País Vasco, si bien el
triunfo del Partido Nacionalista Vasco (PNV) era predecible, el panorama
político cuenta con una nueva fuerza, el izquierdista EH Bildu.
El PNV obtuvo 27 escaños del parlamento regional, seguido por EH Bildu con 21.
Hace
casi diez años, el brazo político del grupo separatista armado ETA fue
proscrito por el gobierno español y, por lo tanto, descalificado para
cualquier proceso electoral.
De allí surgió la agrupación EH
Bildu, que representa las ambiciones políticas de quienes apoyaban a ETA
en el pasado, aunque condenan públicamente el uso de la violencia con
fines políticos, agrega nuestro corresponsal.
"Lo interesante es
que Bildu, un partido nacionalista de centro izquierda, llegó en un
cercano segundo lugar y ahora podría formar coalición con el PNV, que
sigue siendo el partido más grande", señala Tom Burridge.
"Y si
eso pasara quizá podrían promocionar un referéndum sobre la
independencia de España, lo que que seria un gran dolor de cabeza para
el gobierno central".
En el País Vasco, el Partido Socialista quedó en tercer lugar con 16 escaños, y el PP en el cuarto, con 10.
Ante
la irrupción de Bildu, Cospedal insistió en que su partido luchará
contra el auge independentista como lo ha hecho siempre, defendiendo la
Constitución y reclamando el cumplimiento de la ley.
De todos
modos, con la victoria en Galicia y un resultado esperado en el País
Vasco, el presidente Rajoy estará mejor preparado para pedir un rescate
financiero a la Unión Europea, que implicaría una posible reforma del
sistema de pensiones y más recortes.
Fuentes: BBC
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