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Publicado originalmente el viernes 19 de octubre
"Los inversores son gente "normal", "no
racional", dice Meir Statman, uno de los pensadores más importantes en referencia al comportamiento
humano sobre las finanzas. Este campo pretende comprender mejor por qué la gente toma las decisiones
financieras que toman. Y es un campo en pleno auge de estudio.
Los mejores gurús de finanzas conductuales
incluyen a Robert Shiller de Yale y James Montier de OGM -unas verdaderas eminencias dentro del
mundillo bursátil. También es una parte crucial del plan de
estudios Chartered Financial Analyst (CFA), un curso de estudio necesario para los asesores
financieros y los analistas de Wall Street. Hemos compilado una lista de los
siete sesgos de comportamiento más comunes (vía el CFA Institute) que hay que evitar porque te harán
perder mucho dinero. Leyéndolos te darás cuenta de por qué algunas veces se toman decisiones
financieras tan terribles.
1. Tu
cerebro piensa que eres un genio a la hora de invertir El exceso de
confianza puede ser el concepto de comportamiento financiero más obvio. Esto sucede cuando pones
demasiada confianza en tu capacidad para predecir los resultados de las inversiones. Los inversores que tienen demasiada confianza en sí mismos suelen estar poco
diversificados, y por lo tanto son más susceptibles a sufrir la volatilidad. 2. Tu cerebro no sabe cómo manejar la nueva
información. La rigidez en el pensamiento está relacionada con el
exceso de confianza. Por ejemplo, tu decisión de inversión inicial se toma a partir de la
información que dispones en eses momento. Poco después, llega una noticia que afecta materialmente a
las previsiones anteriormente realizadas. Pero en lugar de analizar una nueva situación, tan solo se
revisa el viejo análisis. Debido a que estás anclado en tu idea original, el
análisis revisado no reflejará plenamente la nueva información.
3. Tu cerebro se centra demasiado en el pasado. Una compañía podría anunciar una serie de grandes ganancias trimestrales. Como
resultado, asumes que el próximo anuncio de resultados también será muy bueno. Este error se enmarca
en un concepto amplio del comportamiento financiero llamado representatividad: piensas
incorrectamente que una cosa significa algo más. Otro ejemplo de la
representatividad es asumir que una buena compañía es una buena acción. 4. A tu cerebro no le gusta perder. La
aversión a la pérdida, o la renuencia a aceptar una pérdida, puede ser mortal. Por ejemplo, podrías
estar perdiendo un 20% en una de tus inversiones por una razón muy lógica. La mejor decisión podría
ser asumir la pérdida y seguir adelante. Sin embargo, no puedes dejar de pensar que la acción se
recuperará. Este último pensamiento es peligroso porque a menudo provoca que
incremente el dinero invertido en esa posición elevando sus pérdidas. Este comportamiento es similar
a la del jugador que apuesta cada vez más dinero para recuperarse de sus pérdidas. 5. El cerebro recuerda todo. Cómo
comprar y vender acciones en un futuro a menudo se ve afectado por los resultados de sus operaciones
anteriores. Por ejemplo, puede que haya vendido una acción con un beneficio del 20%, y después haber
visto como la acción continúa subiendo. Y piensas para ti mismo: "Si tan sólo hubiera esperado". O
tal vez una de tus inversiones descienda en valor, y te martirices pensando que podría haberla
vendido mientras estaba ganando dinero. Todo e conduce a sentimientos desagradables de
arrepentimiento. La minimización del arrepentimiento ocurre cuando evita
invertir de forma agresiva porque no querrás sentir ese sentimiento de nuevo. 6. A tu cerebro le gusta ir con la tendencia
predominante Su tolerancia al riesgo deberá determinarse por sus
circunstancias personales, financieras, su horizonte de inversión y el tamaño de una inversión en el
contexto de su cartera. La dependencia del ambiente es un concepto que se refiere a la tendencia a
cambiar la tolerancia de su riesgo por la dirección del mercado. Por ejemplo, su disposición a
tolerar el riesgo puede caer cuando los mercados están cayendo. Por otra parte, su tolerancia al
riesgo puede aumentar cuando los mercados están subiendo. Esto a menudo hace
que el inversor compre alto y venda bajo.
7. Su cerebro es muy bueno para buscar excusas. A veces las inversiones pueden ser horribles. Por supuesto, no es culpa tuya,
¿verdad? Los mecanismos de defensa en forma de excusas están relacionados con el exceso de
confianza. Estas son algunas de las excusas más comunes: - "Si sólo": Si sólo
una cosa no hubiera ocurrido, entonces hubiera acertado. Por desgracia, no se puede demostrar lo
contrario. - "Casi acierto": Pero a veces, estar cerca no es suficiente. - "No ha sucedido
todavía": Por desgracia, "los mercados pueden permanecer irracionales más tiempo de lo que tú y yo
podemos permanecer solventes". - "Un solo error': El hecho de que te hayas equivocado en una
sola cosa no significa que vayas a estar equivocado acerca de todo lo demás, ¿no?
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