El objetivo es llegar a un acuerdo para que haya una supervisión bancaria conjunta, con el liderazgo del BCE.
Lo
problemas bancarios jugaron un papel clave en la devastadora crisis
económica de 2007-2008. Así que la idea tras la nueva estructura es
fortalecer la regulación y el manejo del riesgo alrededor de la UE.
El
presidente del BCE, Mario Draghi, dice que las operaciones bancarias
fragmentadas de Europa contribuyen al desequilibrio actual en la
eurozona de 17 miembros.
Los préstamos transfronterizos han
caído, lo que afecta las inversiones y el crecimiento. Y ha habido una
fuga de capital de los países "periféricos", como Grecia y España, a los
"refugios" del norte de Europa.
Reino Unido, Grecia, España,
Italia, Portugal y Chipre están todos en recesión. Y ahora Alemania, el
poder económico de la UE, recortó sus predicciones de crecimiento para
el próximo año de 1,6% a 1%.
Las escenas de enfrentamientos en
Atenas entre policías y manifestantes que se oponen a la austeridad
durante la reciente visita de la canciller alemana, Angela Merkel,
todavía permanecen frescas en la memoria.
La agitación política
está creando una mezcla volátil en Europa. En Cataluña hay una creciente
presión sobre una posible separación de España y en otros países hay
grupos nacionalistas que están teniendo resultados electorales
considerables.
Escrutinio colectivoEntonces, con una Europa en crisis, ¿cómo podría ayudar una unión bancaria?
Según
el plan de la Comisión Europea, lo primero sería un mecanismo único de
supervisión (SSM, por sus siglas en inglés), a lo que seguiría un
esquema de resolución conjunta (es decir, un método acordado para cerrar
gradualmente los bancos en problemas) y finalmente un esquema de
garantía de depósitos conjuntos.
Se espera que lograr el primer
paso, el SSM, tarde alrededor de un año. Pero tanto la Comisión Europea
como el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, quieren tener
para enero la base legal para una unión bancaria.
Ya hay un desacuerdo sobre ese cronograma y sobre el mismo mecanismo.
Alemania
no está contento con que el SSM supervise todos los 6.000 bancos de la
eurozona. Dice que el SSM debería supervisar sólo a los bancos
transnacionales, los "sistémicos".
Pero la Comisión señala que
los bancos pequeños también le han dado grandes dolores de cabeza a la
UE, como el caso de Northern Rock, los bancos regionales alemanes o las
cajas españolas.
Preocupaciones de Reino UnidoMientras
tanto, Reino Unido, el principal centro financiero en la Unión Europea,
quiere garantías legales para proteger los poderes del Banco de
Inglaterra, en relación con el nuevo rol del BCE.
El gobierno de
Reino Unido también está ansioso por la posibilidad de una eventual
derrota en una votación para determinar una nueva estructura de
supervisión que podría favorecer potencialmente a los países de la
eurozona.
Un funcionario de la Comisión dijo que "no sería legalmente posible que Reino Unido tenga un veto".
Pero añadió: "la Comisión quiere asegurar un tratamiento equitativo tanto como sea legalmente posible".
Polonia
y Suecia, que como Reino Unido están fuera del euro, han dejado en
claro que revisarán los procedimientos de la votación para evitar la
emergencia de una Europa de "dos niveles".
Un borrador de las conclusiones de la cumbre parece confirmar esas preocupaciones.
Se
habla de un "tratamiento equitativo y una representación de estados
miembro tanto dentro como fuera del área euro que participen en el SSM".
euro y libra
Más
allá, parece que puede haber tensiones por el esquema de resolución
bancaria y el esquema de garantía de depósitos conjuntos.
Proteger
conjuntamente el efectivo de los inversionistas involucra una
mutualización del riesgo. La idea es prevenir que una gran demanda de
fondos en un país se esparza a otros países de la eurozona.
Pero
Alemania, el mayor contribuyente a los fondos de rescate de la eurozona,
advirtió que juntar la deuda de la eurozona por medio de los llamados
"eurobonos" -otra forma de mutualización de riesgo- podría ser ilegal.
El Tratado de Maastricht prohíbe las transferencias directas entre un
estado y otro.
La canciller Merkel se enfrenta a una elección el
próximo año y rescatar a los socios más débiles de la eurozona es
políticamente tóxico. Muchos contribuyentes alemanes no están muy
contentos con los rescates.
Países "periféricos" débilesLa
preocupación por España -la cuarta economía más grande de la eurozona- y
la agonía de Grecia, significan que los líderes de la UE buscarán
mostrar unidad para tranquilizar a los mercados.
Pero el interés
sobre la deuda soberana de España cayó bajo el nivel de peligro, lo que
calma los temores de que Madrid pueda necesitar un inminente rescate.
Ha habido otras señales alentadoras de los mercados.
El
BCE dice que está listo para comprar los bonos soberanos de países de
la eurozona en problemas para ayudar a bajar los costos de sus
préstamos, y no puso un límite a esas compras.
Pero esos países deberán primero pedir la ayuda y comprometerse a llevar a cabo una estricta disciplina presupuestaria.
van Rompuy
Y
el fondo de rescate permanente de la eurozona, el llamado Mecanismo
Europeo de Estabilidad, ya fue lanzado. Para 2014 debería tener una
capacidad de préstamo de 500.000 millones de euros (o US$648.000
millones).
No se espera una decisión importante sobre Grecia en
esta cumbre, pues los líderes de la UE están esperando un informe clave
de la troika (la Comisión, el BCE y el Fondo Monetario Internacional).
Sin
otra cuota del préstamo de la troika, el próximo mes, Grecia estará en
bancarrota y podría eventualmente tener que dejar el euro. Sus deudas
ascienden a 325.000 millones de euros (unos US$426.000 millones). El
Fondo Monetario Internacional dice que Grecia necesita tiempo adicional
para completar las metas de reformas a las que se ha comprometido.
En
la cumbre, los políticos también discutirán un informe que propone una
mayor integración de la eurozona, incluyendo la posibilidad de un
presupuesto separado de la eurozona (llamado en inglés "fiscal
capacity"), un Ministerio de Finanzas de la eurozona y un fondo limitado
de bonos soberanos de corto plazo.
Es probable que el informe, planeado por Van Rompuy, se convierta en una hoja de ruta detallada en diciembre.
Es
un intento para lograr un pensamiento económico conjunto, pero también
implica un elemento controversial: una eurozona más federal.
Muchos electores pueden ver esto con dudas.
BBC Mundo - Laurence Peter