
Subidas cercanas al punto porcentual en promedio en las bolsas europeas, con un selectivo español cerrando en máximos de la jornada y con ascensos cercanos a los dos puntos y medios porcentuales.
Ibex 35 +2,46% a 8.135 puntos. Eurostoxx 50 +0,93% a 2.571 puntos. DAX +0,21%. CAC +0,76%. Mibtel +1,54%. Ftse +0,69%
La razón fundamental para estos ascensos ha sido la decisión de la agencia de calificación Moody's de mantener el rating español en Baa3, aunque con perspectiva negativa, ya que según la agencia "la
combinación del apoyo de la zona euro y el BCE y los propios esfuerzos del Gobierno español
deberían permitir a la administración mantener el acceso a los mercados de capitales a tasas
razonables, entregándole el tiempo que necesita para estabilizar la deuda pública en los
próximos años".
Posteriormente Moody's señaló de voz de su analista Kathrin Muehlbronner, que el escenario base de la agencia es que España pedirá la asistencia financiera a Europa, y que si esa solicitud se dilatara en el tiempo, "la confianza de los mercados -y supongo que de la propia agencia- tiene un límite".
La reacción ante esta decisión de Moody's ha sido la de fuerte caída en los diferenciales españoles -el 10 años cae un 10% hasta los 383 pbs frente al bund alemán-, y subidas de igual importancia de la renta variable.
El escenario que se les plantea ahora a los inversores es sencillo de entender. España terminará pidiendo ayuda financiera a Europa. Es imposible no hacerlo después de haber visto la reacción de los mercados hoy. Esta podría dilatarse un poco más en el tiempo, hasta bien entrado noviembre señala Banif, para terminar de cerrar los últimos flecos del acuerdo y no generar ruido en las elecciones presidenciales de EE.UU. La solicitud de esa ayuda sería básicamente para cumplir con los requisitos que impone el BCE para beneficiarse del programa de compra de deuda española en el secundario.
El resultado sería una caída importante del diferencial español, según una encuesta elaborada por Capital Bolsa la prima de riesgo se podría situar ligeramente por debajo de los 300 puntos básicos, aunque el economista Ramón Tamames va más allá y cree que alcanzaría los 200 puntos básicos. En este escenario, los problemas de financiación del gobierno español habrían terminado, y el país podría acceder de nuevo a los mercados de capitales a unas tasas razonables. La consecución de los objetivos del déficit presupuestario estaría más cerca, y se podrían centrar las políticas en fomentar el crecimiento y el empleo. O al menos eso es lo que se espera.
Sea como fuere, el pesimismo sobre la realidad económica de España descendería de forma importante, y volvería el capital a los activos de riesgo españoles. A la renta fija de forma obvia, pero también a la renta variable.
Ese es el escenario que ha justificado gran parte de las compras a las que hemos asistido hoy, y que ha posibilitado empujar al Ibex 35 hacia los 8.135 puntos.
Es más, es probable que este sea el inicio de un nuevo tramo alcista en tendencia en la bolsa española - en Europa también pero en menor medida al haber estado menos penalizada.
"Hemos visto un importante incremento de las órdenes compradoras de institucionales internacionales. Es una buena señal porque este tipo de inversores una vez que decide volver a centrarse en un activo, tiene poder para establecer tendencia", nos comentaba un operador de la Bolsa de Madrid a cierre de la sesión.
Hemos tenido otras referencias a lo largo del día como los
datos inmobiliarios en EE.UU. sensiblemente por encima de lo esperado, o resultados empresariales en EE.UU. como el Pepsico, por encima de las previsiones, o el de Bank of America, también mejor de lo esperado, pero todos ellos eclipsados por la nueva visión optimista sobre la situación española.
Mañana será un buen día para comprobar hasta que punto ese optimismo se apoya en nuevas inversiones, pues el Tesoro Español hará una nueva emisión de deuda en bonos a 3, 4 y 10 años.
El euro se ha visto favorecido hoy con subidas del 0,58% frente al dólar a 1,3130 y del 0,40% frente al yen, a 103,39 yenes.