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Publicado originalmente el jueves 11 de
octubre
 José Luis Martínez Campuzano, analista de Citi en
España, señala que en caso de que el gobierno español finalmente solicite el rescate europeo
"inicialmente la lectura de la petición de asistencia será positiva: Europa avala el plan de ajuste
de España y reduce los riesgos a corto plazo derivados de factores políticos domésticos y hasta
desde Grecia. Creo que la actuación de los bancos centrales en los dos últimos meses crea un cierto
suelo para los mercados".
"Otra cosa es que podamos obviar las
potenciales malas noticias, comenzando por los resultados empresariales y hasta el propio escenario
macro. Soy moderadamente optimista para la evolución de los mercados a corto plazo, pero delimitando
muy bien el riesgo asumido", matiza Campuzano.
Victoria Torre, responsable de análisis y
producto de Self Bank, afirma que: "Creemos que un Ibex en el entorno de los 8.000 puntos es
coherente, y no estaría infravalorado. La posibilidad de un rescate no soluciona los problemas de
fondo, sino que solo concede un margen para que éstos se solucionen", concluyen desde Self
Bank.
Los analistas de Unicorp también creen que la reacción del selectivo español sería
positiva: "Gracias a la actuación de los bancos centrales y que sentará bien a los activos de
riesgo. Sin embargo,hay que extremar la precaución y esperar a ver por donde rompe para tomar
decisión. Centrándonos en el Ibex, los niveles claves son el 7.650 y el 7.950. Habría que aprovechar
este lateral para incrementar riesgo, pero si se pierde el 7.650, unido a pérdida de soportes del
S&P500, habría que deshacer los riesgos tomados", indican en Unicorp.O
Enrique Quemada,
consejero delegado de One to One, se muestra mucho más optimista. "Primero porque los costes de
financiación de España bajarían y, consecuentemente, bajan los de las empresas radicadas en el país.
También porque se reduce la incertidumbre y la incertidumbre equivale a volatilidad",
afirma.
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