Matemáticamente, el tercer mayor operador
de supermercados de descuento del mundo se ha convertido en la primera elección para muchas familias
que sufren en sus carnes la severidad de la recesión económica y se ven obligadas a ajustar su
presupuesto a la mínima expresión: el ticket de compra medio en los establecimientos de la compañía
en España es inferior a los EUR20.
La clave en el éxito de Dia ha sido adaptarse a las
necesidades económicas de una población azotada por el alto nivel de desempleo, los recortes y las
subidas de impuestos.
Nada menos que el 50% de las ventas del grupo se generan en España y
Portugal, dos de los países más castigados por la crisis de deuda soberana de la eurozona. Y en esa
región, donde las distancias son cortas, Dia ha conseguido economías de escala gracias su red de
logística.
Pero la buena marcha del negocio no sólo es una cuestión de ahorro de costes,
aunque en los pasillos de sus tiendas no haya reponedores que constantemente supervisen los estantes
de alimentos ni personal especializado, por ejemplo, en la sección de productos lácteos. Desde su
escisión de la francesa Carrefour SA y su salida a bolsa en julio de 2011, ha habido un lavado de
cara en sus establecimientos, ahora mejor organizados, y la dirección ha optado por la franquicia en
aquellas tiendas que son menos rentables, una fórmula que le ha permitido crecer notablemente en las
áreas rurales.
"Tienes Dia en la sierra de Madrid y eso es mejor que lo lleve alguien local
que conoce mejor el know-how en la distribución, es su propio negocio", comenta Marta Díaz, analista
de Banco Sabadell, que tiene recomendación sobre el valor de comprar y un precio objetivo de
EUR4,53.
En su conjunto, las tiendas franquiciadas representan un 42% del número total de
6.923 establecimientos que tenía Dia al final del segundo trimestre.
Incluso se ha atrevido
con el negocio de las droguerías mediante la reciente compra de las operaciones en España y Portugal
de la alemana Schlecker, lo que le abre la puerta a más clientes de clase media-baja.
La otra
pata que sostiene el crecimiento de Dia es Latinoamérica, con un 22% de las ventas del grupo. La
compañía ha acelerado en los últimos trimestres su expansión en Brasil y Argentina, sus dos mercados
clave en los países emergentes.
Hasta aquí todo bonito, pero también tiene que sortear
riesgos.En Francia, donde las ventas comparables cayeron un 6% en el primer semestre, su negocio
tiene que hacer frente a una feroz competencia de empresas como Groupe Casino SA que, al igual que
Dia, tiene sus tiendas en la zona de París. La guerra de precios es un peligro.
Luego esta el
caso de Turquía, donde el mercado está muy fragmentado y Dia ya ha hecho un enorme esfuerzo para
bajar precios hasta donde ha podido. Por ello, muchos analistas no descartan que la compañía
española termine tirando la toalla en ambos países.
Con todo, Morgan Stanley considera a
Dia su valor preferido dentro del sector minorista europeo, por lo que recientemente subió su
precio objetivo de EUR4,10 a EUR4,65 con el fin de reflejar el incremento gradual de sus
estimaciones de resultados en los últimos doce meses. Ahora espera un beneficio neto de EUR158
millones en 2012 frente a los EUR90 millones de 2011.Y eso se refleja en su cotización.
En
lo que va de año, sus acciones se revalorizan un 28% a EUR4,36, frente a la caída de casi el 8% del
IBEX-35.
Carlos López Perea
EFE
Dow Jones