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 Lo señalaban los analistas de Bankinter a media
mañana: "la sesión de hoy podría ser de transición de cara a lo más relevante de la semana que
tendrá lugar entre el jueves y el viernes (emisión España, Draghi y empleo
estadounidense)". Y ha así ha sido. Ligeros descensos en las bolsas europeas, algo mayores en
el caso del selectivo español, arrastrado por la subida por la prima de riesgo del país en un 1,86%
a 437 puntos básicos (diferencial bono a 10 años).
Eurostoxx 50 -0,06% a 2.492 puntos. Ibex 35
-0,57% a 7.822 puntos. DAX +0,26% a 7.324 puntos. CAC 40 -0,28% a 3.4040 puntos
La primera
referencia de la jornada era el mal dato de gerentes de compra del sector servicios en China, que
alcanzó en septiembre un nivel de 53,7 frente 56,3 en agosto. La cifra es la más baja en un año, y
aunque aún se encuentra en zona expansiva, los inversores temen una ralentización mayor de la
esperada en el gigante chino.
La segunda referencia a analizar fue la declaración del
presidente del gobierno español Mariano Rajoy, sobre que no tiene planes para solicitar de forma
inminente un rescate a la UE.
A diferencia del mercado, damos una valoración positiva a esta
declaración. Analicemos desde un punto de vista objetivo. Si el gobierno español no tiene la
urgencia de un rescate, es porque sus mecanismos de financiación convencionales siguen vigentes. El
diferencial del bono a 10 años se mueve entre 400 y 450 puntos básicos, que no es el nivel excesivo
al que se refería Rajoy como catalizador para solicitar la ayuda.
El mercado no lo ve así,
sobre todo los analistas internacionales, que apremian al gobierno español para que solicite el
rescate financiero. Este rescate, de producirse, vendría con nuevas condiciones de austeridad, y
estamos seguros que tras una inicial interpretación positiva, la comunidad internacional volvería a
centrar sus preocupaciones en la deteriorada economía española por esas nuevas medidas de
austeridad.
En nuestra opinión, cuanto más tarde España pide le rescate mejor, y si no lo
pide aún mejor.
Otra referencia importante del día eran los PMI de servicios tanto de la
Eurozona como de EE.UU. -ya nos hemos referido anteriormente al chino.
El PMI español fue
decepcionante. Se sitúa en septiembre en 40,2, la lectura más baja desde noviembre de 2011. La
contracción es profunda en el sector servicios, el más importante dentro de la economía española, y
las proyecciones futuras no son mejores.
Negativo también fueron los PMI de Alemania -en
zona contractiva- y el de Francia, que se situó en 45 frente 46,1 esperado. Para el conjunto de la
eurozona el PMI fue de 46,1 frente 46,0 esperado. De cualquier forma, este dato indica que está casi
asegurada una recesión económica en el tercer trimestre del año.
"Parece inevitable que la
región vuelva a caer en recesión en el tercer trimestre", afirmaba Chris Williamson, Economista Jefe
de Markit.
En este escenario, las bolsas europeas abrieron con caídas cercanas al medio punto
porcentual, aunque bajo volumen de negociación. El movimiento tras esa apertura fue muy limitado, y
el rango de fluctuación no excedía del 1%.
Jornada de transición como decíamos al
principio, o en compás de espera, como afirmaban los analistas de Renta 4: "El volumen es bajísimo y
el mercado se encuentra en compás de espera. Con la reunión del BCE y la subasta del Tesoro en el
horizonte cercano, parece que esta será la tónica del día".
A las 14:15 hora española
conocíamos la encuesta ADP de empleo privado en EE.UU. en septiembre. Dato ligeramente mejor de lo
esperado (162.000 vs 155.000 esperado), y sin repercusión en los mercados.
Tampoco la tuvo el
buen dato del PMI servicios de EE.UU. en septiembre (55,1 vs 53,2 previsto), y Wall Street mantenía
sus ligeras alzas que presentaba desde apertura.
Tranquilidad también en el mercado de
divisas. Pocos movimientos en el par euro/dólar -0,03% a 1,2915, y ligeras subidas del euro frente
al yen +0,48% a 101,45.
Fuerte caída en las materias primas, encabezada por el precio del
crudo -3% descenso, presionado por el miedo a una ralentización económica en Asia.
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