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Publicado originalmente el
viernes 14 de septiembre
 Según las estadísticas del niño prodigio del New York
Times, Nate Silver, la fiabilidad de los pronósticos del centro de meteorología ha mejorado un 250%
en los últimos 25 años.
Unas predicciones meteorológicas más
precisas benefician a la economía, aumentando la eficiencia de las empresas como FedEx, que emplea a
15 meteorólogos propios, así como a empresas que trabajan en alta mar, como BP y Transocean. El
tiempo es un factor tan importante en los mercados financieros que Goldman Sachs emplea meteorólogos
en su personal, al igual que Citigroup y JPMorgan Chase. Mientras que los
meteorólogos han mejorado, otros analistas - específicamente los financieros - están todavía lejos
de alcanzar su fiabilidad. "En noviembre de 2007, los economistas de
la Encuesta de Previsión a Expertos - examinando unos 45.000 series de datos económicos - dieron una
probabilidad de menos de 1 en 500 de una crisis económica tan grave como la que se inició un mes
después," dice Nate Silver. ¿Por qué los meteorólogos están teniendo tanto
éxito en sus predicciones cuanto los economistas fracasan? La respuesta es
fácil. Porque hace mucho tiempo que llegaron a aceptar las imperfecciones de su conocimiento. Eso
los ayudó a comprender que incluso con los ordenadores más sofisticados, junto con datos
aparentemente ilimitados, no son suficientes para predecir algo tan dinámico como el tiempo. Mientras los economistas confiaban a cada vez más en los datos, los meteorólogos
reconocieron que los datos no eran suficientes por sí solos. Echemos un
vistazo a este fenómeno en junio de 2010, cuando Tadeusz Tyszka y Piotr Zielonka del Centro Leon
Kozminski para la Psicología del Mercado en la Academia de Creación y Gestión de Varsovia publicaron
un estudio denominado Sentencias de Expertos: analistas financieros frente a los meteorólogos.
Tyszka y Zielonka pidieron a dos grupos de expertos que "pronosticaran eventos correspondientes (el
valor del índice bursátil y la temperatura media del mes siguiente)." Ellos
encontraron que "aunque los dos grupos de expertos revelaron el efecto de exceso de confianza, este
efecto fue significativamente mayor entre los analistas financieros que entre los pronosticadores
del tiempo." Su conclusión: En el grupo de los
analistas financieros, un tercio de los participantes tuvieron éxito en su pronóstico y en el grupo
de meteorólogos aproximadamente dos tercios de los participantes tuvieron éxito en su
pronóstico. Un análisis más detallado mostró que los expertos que asignaron
estimaciones de confianza del 80% o más, acertaron solo en el 45% de los casos. Como constató Horn
& Laird en 1999, "un alto nivel de exceso de confianza parece ser característico de los
analistas financieros". El quid de la cuestión es el siguiente: Los
meteorólogos tienen una "conciencia de la incertidumbre" sobre el mundo natural que "hace que estos
expertos manifiesten un efecto de exceso de confianza más bajo que los expertos en otros campos
(como el financiero)." Paradójicamente, Tyszka y Zielonka descubrieron, que
los analistas financieros, teniendo conocimientos menos precisos que los meteorólogos sobre el tema
subyacente, están más seguros de sí mismos. Esa seguridad en sí mismo, de
acuerdo con John Nofsinger, profesor asociado de finanzas en la Universidad Estatal de Washington,
especialista en comportamiento financiero, y autor de "La psicología de la inversión ", hace que la
gente sobreestime sus conocimientos, subestime los riesgos y exagere su habilidad para controlar los
acontecimientos". "De hecho, los estudios han demostrado que la relación de
la confianza sobre la precisión es inversa - esto es, un nivel de confianza menor tiende a
correlacionarse con un mayor grado de precisión", explicó. Además, en el
estudio también se encontró que los analistas financieros no quieren o no pueden ser autocríticos
después de un fallo - algo que Raymond Dacey, Profesor de Economía y de Estadística y profesor
adjunto de Filosofía en la Universidad de Idaho, sugirió a los autores "podría tener que ver en algo
con los clientes. " En una entrevista, Dacey dijo que el "efecto de Exceso de
Confianza" tiende a provocar el "Efecto Disposición". En pocas palabras, el
"Efecto Disposición" tiene que ver con la actitud sobre el riesgo y qué Shefrin y Statman
coloquialmente llamaron "get-evenitis" - una aversión a realizar pérdidas en los mercados
financieros. "Si usted tiene una posición en ganancias", dijo Dacey "usted
tendrá cada vez más aversión al riesgo. Si usted tiene una posición en pérdidas, usted estará
buscando asumir más riesgo. Esta diferencia en los precios de activos es lo que marca la
diferencia". En definitiva, tenemos una disposición a vender demasiado pronto
las posiciones en beneficio y dejar correr las pérdidas en las posiciones en pérdidas. Fuentes: Justin Rohrlinch - Nate Silver
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