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Publicado originalmente el
jueves 13 de septiembre
 Hace unos días publiqué un artículo en el que mostraba
la preocupación que algunos gestores internacionales tenían sobre la situación política en España.
La conclusión de aquel informe era que si en los medios extranjeros se extendía la idea de que era
posible una ruptura del estado español, el efecto que tendrían sobre el mercado sería muy
importante. Parece que eso está sucediendo.
David Gardner de Financial Times vuelve a
incidir sobre el problema independentista en España, que la crisis está agravando. Jordi Puyol, ex
presidente de la Generalitat, en una entrevista a este periódico afirma que Cataluña ya no encaja
dentro de España, y tiene que explorar la opción de la independencia.
“No he cambiado, el
país ha cambiado. No encajamos más dentro de España. Ya no tengo argumentos en contra de la
independencia. España ha hecho que nuestro país (Cataluña) sea inviable y no podemos aceptar esta
situación por más tiempo”.
Gardner señala que más que otro personaje, el señor Pujol
personifica el cambio en el debate del futuro de Cataluña, que ha visto como la corriente
separatista se ha convertido en principal –una tendencia que comenzó a acelerarse antes del inicio
de la crisis de la zona euro y de las crisis fiscales que ha sacudido a España hasta sus cimientos.
Por primera vez, las encuestas de este año han revelado que una mayoría de catalanes quieren
ahora un estado independiente.
La fecha clave será la próxima semana, cuando Artur Mas, el
presidente catalán, se encuentre con Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, para buscar el
compromiso de Madrid para una autonomía fiscal catalana –el derecho de Cataluña a cobrar sus propios
impuestos-, al igual que el País Vasco.
Casi nadie cree, afirma Gardner, que el
centro-derecha liderado por el señor Rajoy, acepten esta demanda, por lo que la mayoría de los
analistas anticipan por tanto un anticipo de las elecciones catalanas, probablemente en primavera,
que se convertirán en un referéndum sobre la independencia de facto.
Esta elección seguirá a
las elecciones anticipadas del País Vasco del próximo mes, donde la coalición separatista Bildu se
espera que obtenga un gran avance.
“Parece que nuestra comprensión de nuestro lugar en España
ha cambiado”, afirma el señor Pujol en FT. Él apunta a dos causas principales. En primer lugar, un
sistema fiscal por el que Cataluña, que tiene una economía relativamente rica del tamaño de
Portugal, transfiere hasta el 9% de su producto interior bruto a Madrid. En segundo lugar, la
decisión de 2010 del Tribunal Constitucional de España para anular las reformas aprobadas por los
parlamentos catalán y español para mejorar significativamente su autonomía.
“Hasta la década
de 2000 hemos tratado de combinar una política de identidad nacional y lingüística, dentro del marco
español. Hemos hecho una importante contribución al establecimiento de la estabilidad en la
transición en España. Los catalanes siempre hemos aceptado, como parte relativamente rica del país,
que es necesario contribuir al presupuesto central para canalizar los recursos a regiones menos
desarrolladas, como Andalucía. Pero se cayó en la trampa de la solidaridad, y esto ha derivado en el
abuso total de nuestra situación”.
Cataluña tuvo que solicitar el mes pasado un paquete de
rescate de 5.000 millones de euros de Madrid, y el Ministro de Hacienda español, Cristóbal Montoro,
dijo que sólo llegarían con un mayor control del gobierno central. Pero los catalanes argumentan que
podían refinanciar su deuda de 42 millones de euros y manejar su déficit presupuestario -3,9% del
PIB- si pudieran cobrar sus impuestos y mantener sus ingresos.
“No es una cuestión puramente
de números, es de la actitud que hay detrás de los mismos. Hay un antes y un después tras la
sentencia del Tribunal Constitucional”, que convenció a muchos catalanes, incluido a él mismo, que
Cataluña ya no tiene un lugar dentro de una España plural.
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