Así, el Ibex retrocede un 0,88% a 7.333,5 y
el Euro Stoxx 50 se deja un 0,79% a 2442,37. Ningún sector finaliza en positivo, destacando las
caídas de Tecnología -2,13%, Construcción -1,38% y Bancos -0,81%.
La prima de riesgo asciende
11 puntos básicos hasta los 514 y la rentabilidad del bono a 10 años repunta 9 pbs hasta el
6,478%.
Los mercados alcanzaron sólidas subidas por la mañana gracias a los datos de
depósitos bancarios en Grecia, que vieron una mejoría del 1,9% en julio, y una sensible caída de las
rentabilidades en las subasta de letras a 3 y 6 meses de esta mañana.
También pesaba
positivamente las noticias que señalaban que Mario Draghi se ha retirado de una comparecencia
prevista en el Foro de Jackson Hole, en la reunión anual de verano de la Reserva Federal. E BCE dice
que Draghi se quedará en Europa debido a la "carga de trabajo" que hay que abordar en los próximos
días.
Su retirada sorpresa intensificaba la especulación de que
el BCE anunciará un nuevo esquema de compra de bonos en la reunión de la próxima semana, el jueves 6
de septiembre.
Sin embargo, el signo negativo se impuso después de conocerse la petición de
ayuda de Cataluña.
La Generalitat de Catalunya se adhirió formalmente el martes al
fondo de liquidez estatal, al que solicitará 5.023 millones de euros sin que esta ayuda suponga
condiciones políticas. "El Gobierno (catalán) solicitará acceso al fondo de liquidez estatal
por 5.023 millones de euros sin condiciones políticas", dijo el Ejecutivo regional el martes en su
cuenta oficial de Twitter. "Es nuestro dinero. Al acogerse al fondo de liquidez, el Gobierno
(catalán) no acepta condiciones políticas", resaltó el portavoz de la Generalitat, Françesc Homs, en
rueda de prensa.
Los escasos datos macroeconómicos fueron dispares, aunque con un ligero tono
negativo en su conjunto.
En el lado positivo tenemos a una mejora en los precios
inmobiliarios en EEUU.
Los precios de las viviendas unifamiliares
subieron por quinto mes consecutivo en junio, una nueva señal de mejora en el mercado de la
vivienda, según un sondeo difundido el martes. El índice S&P/Case Shiller compuesto de 20 áreas
metropolitanas subió un 0,5% interanual vs -0,2% esperado por el consenso de analistas. En base
ajustada estacionalmente repuntó un 0,9% mensual vs +0,5% esperado. En términos no ajustados
estacionalmente, los precios fueron aún más fuerte, un 2,3 por ciento.
En el lado negativo, la confianza del consumidor cayó a un mínimo de nueve meses en
agosto, ya que los estadounidenses se mostraron más preocupados por las condiciones empresariales y
las posibilidades de encontrar un empleo. La Conference Board dijo que su índice de confianza cayó a
60,6 desde 65,4 (65,9 dato preliminar), marcando el nivel más bajo desde el pasado mes de noviembre.
Los economistas esperaban una mejora a 66,0.
El subíndice de expectativas futuras se
hundió a 70,7 el mes pasado desde 78,4, mientras que el índice de condiciones presentes condiciones
se mantuvo prácticamente sin cambios en 45,8.
De fondo tenemos unos mercados que
cotizan más la esperanza de más medidas de QE tanto en Estados Unidos como en la eurozona que una
mejora económica real.
Las divergencias en la cotización de algunos grupos de materias primas
durante las últimas semanas dificultan su interpretación como termómetro de apetito por el riesgo
global, señalan los expertos de Banif.
Mientras que materias primas como el petróleo, el oro
y buena parte de los alimentos se encuentran en zona de máximos, otras como el cobre (y otros
metales industriales) apenas han recuperado los niveles de finales de julio. El grado de vinculación
con las perspectivas sobre el ciclo económico es uno de los factores que puede estar detrás de la
reciente asimetría en la evolución del precio de estas materias primas.
Cuando esta
vinculación es elevada, las materias primas son muy sensibles a registros negativos desde el frente
de indicadores macro. El ejemplo más sintomático lo encontramos en el cobre: la decepción en los
últimos registros económicos de China y el deterioro generalizado en los indicadores adelantados de
actividad industrial a nivel global, está impidiendo una recuperación en la cotización de este metal
que sí observamos en otras materias primas. Esta pérdida de correlación y la consideración del cobre
como un indicador adelantado de la situación económica global
ponen en duda que el mercado esté
poniendo en precio (vía materias primas) la recuperación de pulso del ciclo mundial. En este
sentido, en agosto, los principales índices de renta variable registran ganancias y la volatilidad,
obviando el repunte de las últimas sesiones, continúa adentrándose en zona de mínimos. Una señal de
que los catalizadores de la mejora en mercados de las últimas semanas
se relacionan más con la
caída de las primas de riesgo en la zona Euro y con el tono de política monetaria de la Fed que con
una mejora de las perspectivas sobre el ciclo.
La expectativa de estímulos monetarios
adicionales en EEUU está siendo no sólo uno de los puntos de apoyo a los mercados de renta variable,
sino también un argumento a favor de la revalorización de materias primas como el petróleo y el oro.
Una expectativa que se está viendo reforzada en las últimas sesiones con declaraciones de distintos
miembros del FOMC, a la espera de la reunión de banqueros centrales que tendrá lugar este viernes en
el foro de Jackson Hole. Elementos de oferta como las tensiones geopolíticas en Oriente Medio son
también relevantes a la hora de explicar el repunte en los precios del petróleo, aunque en este
momento es la gestión de expectativas en la política monetaria la que tiene un papel
protagonista.
Para finalizar un apunte técnico de la bolsa china y el Shanghai Composite,
cuyo descenso a nuevos mínimos ha elevado la cuestión de un posible hard-landing en
China.
El Shanghai Composite ha caído decididamente por debajo del 76,4% del retroceso de
Fibonacci del rebote 2008-2009 en 2093 y ahora está probando el soporte formado por la tendencia
bajista en 2051.
Estos acontecimientos
están aumentando el sesgo bajista de Citigroup señalando que el índice ´podría caer hasta los
mínimos de 2008 en 1665, un 19% por debajo de los niveles actuales.